Dentro de este marco conceptual y dando continuidad a las prioridades elegidas por el gobierno filipino durante su presidencia, Perú eligió cuatro áreas prioritarias:

  1. Invertir en el desarrollo del capital humano
  2. Hacia la modernización de las PyMEs
  3. Fomentar el sistema regional de alimentos
  4. Avanzar en la integración económica regional y en la agenda de crecimiento


Invertir en el desarrollo del capital humano

Invertir en los recursos humanos de forma tal que permitamos a nuestras economías dar un salto cualitativo de una economía basada en los recursos naturales a una economía sofisticada, orientada a los servicios y a la información y que sea capaz de utilizar las nuevas tecnologías y la innovación.

Hacia la modernización de las PyMEs en el Asia-Pacífico

Las MIPYMES, prevalentes en la estructura económica del Perú y que también están ampliamente extendidas en la región, deben participar en la cadena de valor agregado regional con el apoyo y la aplicación de las nuevas tecnologías y la innovación.  Esto permitirá que progresen en competitividad, productividad y beneficien la economía por su impacto positivo en la tasa de empleo.

Promover el mercado regional de alimentos

La opción de promover un mercado regional de alimentos que sea fluido, funcional y transparente está orientada a abordar las restricciones comerciales “detrás de la frontera” que aparecen en algunas economías de la región APEC, sin una justificación clara. Nuestra opción se basa en el concepto de la seguridad alimentaria, entendida como la habilidad de una sociedad para acceder a unos insumos amplios y predecibles, ciertos alimentos que son necesarios para su desarrollo.

La propuesta promueve y motiva a tomar conciencia sobre el potencial de crecimiento de las exportaciones agroindustriales para el Perú, debido a su impacto en el empleo, el desarrollo social y rural, a la vez que aborda el impacto negativo de las barreras no relacionadas a los aranceles que limitan este desarrollo cuando no se implementan adecuadamente.

puesto de mercado Las ventajas comparativas que nuestra tierra y clima brindan a la agroindustria peruana se reflejan en un aumento anual de más de dos dígitos en nuestras exportaciones de frutas y verduras, especialmente aquellas que se dirigen a los mercados de Asia-Pacífico.  El problema no está tan relacionado a los aranceles y certificados aduaneros, como lo está en el campo de las barreras no-arancelarias, especialmente aquellas de naturaleza sanitaria.

El esfuerzo realizado por los sectores público y privado para expandir los efectos ventajosos del desarrollo de la agroindustria y su valor agregado en nuestro país, mediante programas tales como la Diversificación Productiva y Sierra Exportadora, es notable y trata de explotar la posición favorable de esta industria debido a los nuevos niveles de afluencia y consumo de las sociedades asiáticas.

Promoviendo la agenda regional de la integración económica y el crecimiento

Perú ofrecerá la continuidad de la agenda central de APEC relacionada a la integración regional, profundización en los niveles de liberalización del comercio y la inversión en la región, y las reformas estructurales que deberían acompañar este proceso.

La Presidencia del Perú debe revisar el avance colectivo hacia las Metas de Bogor orientadas a la liberalización total de las economías de APEC en cuanto al comercio y la inversión en el año 2020 y promover la adopción del Estudio Estratégico para la realización del Tratado de Libre Comercio del Asia-Pacífico (TLCAP) durante el año 2016, así como los asuntos clave relacionados a la Integración Económica Regional.